Conóceme

Ser mujer no es fácil.

Y no solo por serlo (que también) sino por las numerosas responsabilidades, preocupaciones y cargas que tenemos que afrontar en nuestro día a día.

Porque las mujeres podemos con todo.

Bueno, eso es lo que nos han contado y lo que hemos creído.

Y no, no podemos con todo.

No somos superwomen, ni multitarea ni pluriempleadas aunque en la práctica lo intentamos.

Y este ritmo de vida trae muchas consecuencias y todas negativas: estrés, ansiedad, angustia, miedo, tensión, tristeza…

Emociones que provocan que nuestro aspecto se resienta y que el envejecimiento sea cada vez más visible.

Aparecen más arrugas, más líneas de expresión, descolgamiento, ojeras, irritaciones, impurezas…

Nuestra piel es un reflejo de cómo nos sentimos, y cómo nos sentimos depende de cómo me veo.

Piel y gesto van de la mano.

Cuanto más estrés, más fea te ves, con peor autoestima y a su vez con más problemas en tu piel.

Mi abuela ya lo decía: “La cara es el espejo del alma”.

Y por eso llamé a mi línea de cosmética natural rejuvenecedora con Flores de Bach, ARIMA (“alma” en Euskera).

De pequeña me fascinaba la piel de mi abuela: tersa, sin imperfecciones, joven, luminosa, limpia… y ¿sabes que usaba? Aceite de oliva virgen.

Me encantaba sentarme junto a ella frente al espejo y verla como empapaba sus dedos de aceite de oliva, mientras masajeaba suavemente su rostro.

También me enseñaba las propiedades de las diferentes plantas de su huerto, y como las usaba también para la piel, el cabello o el cuerpo.

Creo que de ahí viene mi pasión por el mundo de la estética y la cosmética natural.

Desde que acabé la formación profesional en estética, seguí formándome, investigando y profundizando en las terapias naturales.

Hasta que acabé en Barcelona, con mis ilusiones en una mochila.

Estudié Naturopatía y Terapia Floral, y conocí por primera vez las Flores de Bach y sus grandes propiedades para múltiples patologías cutáneas y también emocionales.

Y se me encendió la bombilla.

Decidí unir mis dos pasiones: la terapia natural y la cosmética/estética, y hasta ahora.

Ya han transcurrido 25 años y por mi Centro de Estética y Cosmética Natural en Pamplona han pasado decenas de mujeres a las que he podido ayudar a sentirse mejor consigo mismas.

Ahora doy un paso más.

Ofrecer mi propia línea de productos cosméticos naturales rejuvenecedores con Flores de Bach ARIMA (única en el mercado) para seguir ayudando a más mujeres a disfrutar de su edad sin complejos y a conectar con una belleza más natural y auténtica.

Solo tienes que pasar por mi tienda online y descubrir lo que te tengo preparado.

IRANTZU SANTAMARÍA

Cosmetóloga
Técnica Superior en Estética
Naturópata especialista en Terapias naturales y Flores de Bach
Experta Universitaria en Cosmética y Dermofarmacia